Caracas, 24 Sep. AVN.- Antes era imposible encontrar una palabra como
“cambure” en algún texto escolar. Sin embargo, en el libro de 4to año
de Educación Media de la Colección Bicentenario, los jóvenes la verán en
un artículo del escritor trujillano Mario Briceño Iragorry, donde habla
de la fruta criolla y reivindica la manera como pronuncian en su
tierra.
En total, unos 35 millones de libros gratuitos de esta Colección
empezó a distribuir el Gobierno nacional a los estudiantes de las
escuelas y liceos públicos del país. Todos los textos tienen una
característica fundamental: reflejan el español de Venezuela.
La profesora Minelia Villalba de Ledezma,
individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua, y
coordinadora de los textos de Lenguaje y Literatura para bachillerato,
apuntó que colocar el español venezolano en los textos escolares es una innovación.
“Nunca las palabras del español de Venezuela
figuraron en los libros escolares. Jamás existió eso y lo puedo
demostrar porque nosotros revisamos plenamente los libros anteriores.
Ahora los textos tienen el español de Venezuela desde la primera página
hasta la última”.
La profesora ha formado varias generaciones de docentes en el
Instituto Pedagógico de Caracas, y además tiene décadas de experiencia
como investigadora en el área de Lingüística, por ello no duda en
defender la variedad en el español que tiene cada país.
“De acuerdo a las investigaciones lingüísticas más recientes ya nadie
habla un español uniforme. No estamos supeditados al español
peninsular”, explicó.
Briceño Iragorry reivindica la
esencia de estos libros con el potencial nacionalista y
antiimperialista de su texto, en el cual se pronuncia ante la
instalación en el país de transnacionales norteamericanas como la bananera United Fruit Company.
Pero los autores venezolanos no se agotan con este escritor de Trujillo. En
Literatura de cuarto año, antes de analizar el texto de Briceño
Iragorry, los estudiantes leen "La historia de la Hallaca", de Arturo
Úslar Pietri y los cuentos de Igor Delgado Senior, que hace poco publicó
sus crónicas en un titulo denominado Fuegos de palabras.
Este orden está inspirado en el también escritor
Luis Beltrán Prieto Figueroa, quien decía que los temas que apasionan a
los jóvenes son los grandes acontecimiento de su tiempo y advierte que
“irán en busca de los libros de su tiempo, con los temas de su tiempo”.
La profesora Villalba precisa que la enseñanza de
la literatura se concibe partiendo de la época actual para llegar a lo
más lejano en el tiempo.
Citó el programa de quinto año, donde se empieza
con el ensayo "Ser como ellos", de Eduardo Galeano, luego se trabajan
textos del pensador y poeta cubano José Martí y posteriormente escritos
del Libertador, Simón Bolívar.
“En bachillerato no se comenzaba nunca por lo que estaba más cerca del muchacho. Luis Beltrán Prieto dice en La Magia de los Libros que tiene que empezarse por lo que está más cerca del muchacho”, expresó.
Además, en los libros de Lenguaje y Literatura de
bachillerato están presentes tanto autores criollos, como
latinoamericanos y universales como Miguel de Cervantes.
El cardenalito es un ave de Venezuela en peligro de extinción, y es
el nombre de los libros de Lenguaje y Literatura. En los textos de los
primeros grados el pájaro aparece en la portada encaramado en un
Araguaney.
La coordinadora de los libros de la Serie Lengua y Literatura de
primaria, Magaly Muñoz- Pimentel aclaró que las actividades en los
libros de la Colección Bicentenario comienzan desde la portada.
“Desde que una persona alfabetizada o no mira la portada de El
cardenalito se desatan una cantidad de actividades cognitivas que no
pueden ser evaluada desde el adultocentrismo. Empieza la relación con el
conocimiento previo, se piensa, por ejemplo, en el ave, o en Los
Cardenales de Lara, o en los cardenales de la Iglesia católica, etc.”,
explicó.
Explicó que en estos libros quizá no se encuentran numerosos
ejercicios de escritura como en los “textos tradicionales” que, a su
juicio, hacen énfasis en el código del idioma, pero destacó que esto
lejos de ser una falla, es una ventaja de la Colección Bicentenario.
“El cardenalito es un avance, ha superado a los textos tradicionales
cuyo método empieza con las letras, las sílabas, las palabras, luego las
oraciones y textos cortos vacíos de significado”, dijo y manifestó
estar abierta a escuchar propuestas.
El libro de primer grado de la Colección, por ejemplo, está poblado
de imágenes coloridas y empieza sus páginas con una poesía de Aquiles
Nazoa. Al tiempo que se lee se aprende a respetar las diferencias, se
juega con las palabras y se incentiva la escritura.
El libro llama a los docentes, a los padres y representantes a leer
con los niños. "Podrán leer mucho 'con la voz de personas grandes', y
también escribir con su ayuda, en la escuela y en la casa".
Desde el primer grado hasta el sexto, El cardenalito insiste en una
frase de Simón Rodríguez: "Enseñemos a los niños a ser preguntones, para
que se acostumbre a obedecer a la razón... Al que no sabe, cualquiera
lo engaña".
http://www.avn.info.ve/contenido/espa%C3%B1ol-venezuela-nunca-figur%C3%B3-textos-escolares-criollos
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